Pide Investigar Estado del Centenario Faro de Maunabo

San Juan, Puerto Rico — El centenario Faro de Maunabo no ha sido la excepción en la pérdida y daños por el paso del huracán María, por lo que se presentó la Resolución 704 del Senado para investigar su actual estado y de ser necesario, identificar los recursos que requerirá restaurar el emblemático edificio.

La medida de la autoría del senador del distrito de Humacao, Miguel Laureano Correa radicó la Resolución 704 fue referida a la Comisión de Cultura y Turismo.

El impacto sufrido sobre esta histórica estructura que data de 1892, hace “imperativo que el Senado de Puerto Rico realice una investigación sobre las condiciones en que se encuentra el Faro con el fin de reconstruir tan valioso activo cultural y turístico”, se indica en la exposición de motivos de la pieza legislativa.

“Puerto Rico se encuentra en un proceso de reconstrucción, donde se han unido el Gobierno Estatal, la empresa privada y el Gobierno de los Estados Unidos. El esfuerzo en estos momentos debe ser unir fuerzas entre el Gobierno de Puerto Rico y las empresas privadas para juntos continuar trabajando en la reconstrucción”, se agrega.

“Este centenario edificio –ubicado al extremo sureste de Puerto Rico- es un ícono en el pueblo de Maunabo y merece atención especial del gobierno estatal y del federal, tanto como de la empresa privada. El fuerte azote de María sobre la región Este, afectó severamente al Faro, por lo que tenemos que integrar esfuerzos para ponerlo en óptimas condiciones. Aun cuando las limitaciones económicas nos impone prioridades y planes, hacemos un llamado a las empresas privadas a que colaboren con las agencias gubernamentales correspondientes para lograr la restauración de este patrimonio histórico que lleva más de 120 años en servicio”, declaró el senador Laureano Correa.

El faro de Maunabo entró en servicio el 18 de noviembre de 1892. Fue diseñado por Joaquín Gisbert y construido por Adrián Duffaut sobre el promontorio conocido como Punta Tuna, o Punta de la Tuna, en el extremo sureste de la Isla. El edificio mide 91 pies de largo por 41 pies de ancho y se pintó originalmente de blanco con detalles gris oscuro.

El almacén de combustible para la lámpara se ubicó detrás de la torre y ventiló al exterior por una pequeña persiana. Alrededor del 1960, se hizo una remodelación sustancial del edificio que incluyó la redistribución de espacios interiores, la construcción de un vestíbulo en la entrada, la adición de una puerta posterior y la sustitución del techo de ladrillos por uno de hormigón. El lente de tercer orden, que proyectó su luz a 18 millas de distancia, se utilizó hasta finales de la década del 1970. Este lente y el del faro de San Juan son los únicos lentes originales que permanecen en nuestros faros.