La Crisis Económica y su Efecto en la Seguridad

San Juan, Puerto Rico – El anunciado recorte en el presupuesto del país va más allá del asunto meramente económico. Todos los expertos coinciden en que la magnitud de estos ajustes será, por mucho, peor que los vividos por la Ley 7. La congelación de convenios, posible huelga de maestros y de corporaciones públicas y otros paros laborales traen de por si una consecuencia en la seguridad. A esto hay que añadir la pérdida de miles de empleos en organizaciones de base comunitaria y el recorte de servicios a las clases más marginadas del país para tener una “receta perfecta” para el desastre.

La Policía de Puerto Rico, cuerpo que al presente cuenta con una cantidad limitada de efectivos, tendría que replantear sus planes de trabajo a los efectos de atender estas situaciones extraordinarias que ya mencionamos. El trabajo diario de prevención e investigación se vería directamente afectado. Los ciudadanos no pueden depender del Estado para que garantice su seguridad al 100%.

Los comercios y empresas privadas deben estar alertas a los cursos de acción a seguir en esta crisis, ya que una consecuencia altamente probable es el aumento en la vulnerabilidad de los comercios y el incremento de delitos por personas que tradicionalmente no delinquen, pero en medio de la justificación de su necesidad, dan un paso adelante en la conducta criminal.

El país se enfrenta a una de las peores crisis sociales y de seguridad en la historia conocida. Los ciudadanos deben hablar de la situación de seguridad presente y futura con sus familiares y allegados. Se deben organizar grupos comunitarios debidamente orientados y encaminados a lograr un clima de prevención en sus comunidades.

Debemos verificar si la seguridad de nuestra casa cumple mínimamente con la protección adecuada para evitar ser víctimas. Debemos estar pendientes a nuestros padres y envejecientes en cuanto a su seguridad. Oriéntelos sobre la situación actual y cuán cuidadosos deben ser en su residencia. No olvidemos que muy recientemente hemos sido informados de crímenes en contra de esta población, una altamente vulnerable.
Los robos domiciliarios igual son un delito que se mantiene alto y preocupa grandemente a la ciudadanía.

Es menester evitar discusiones en la calle por asuntos tales como estacionamientos, tráfico, etc. El país está emocionalmente afectado y las consecuencias de esto impactan directamente la seguridad. Los efectos emocionales del país en relación a esta situación económica ya se están reflejando en un alza notable en los delitos de agresión.

  • El autor, Luis A. Pagán, MA, cuenta con más de 25 años de experiencia en el campo de Seguridad, tanto en el sector privado como en el gubernamental. Es egresado de la Academia Nacional del FBI en Virginia, fue agente especial y subdirector del NIE, Director de Seguridad Departamento de Corrección y Rehabilitación y actualmente es gerente general de G4S Secure Solutions en Puerto Rico. Info: 787-961-2044 y luis.pagan@pr.g4s.com
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