Imagine Dragons Puso ‘El Choliseo’ A Vibrar

San Juan, Puerto Rico — La banda de rock estadounidense Imagine Dragons repasó su corta pero popular discografía durante su primera presentación en Puerto Rico en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot.

La banda local Vivanativa calentó los motores de un público ansioso por ver en el escenario al acto principal de la noche. Los veteranos subieron a las 8:25 de la noche a la tarima, hora en que estaba pautado a dar comienzo el evento. La canción “El Gallo” abrió su corto pero efectivo set.

Paso seguido, la banda entonó “No Quiero Olvidar”, tema que el público reconoció rápidamente y no tardaron en unirse al vocalista Javier Hiram, quien al finalizar la canción anunció que la próxima sería un tema nuevo titulado “Es un Nuevo Día”. “Me sobra el agua”, “Puro amor” y “Si tu me quieres” completaron la presentación de Vivanativa, media hora después haber subido al escenario.

A las 9:35 de la noche sonaron los primeros acordes de la banda, la cual subió al escenario en medio de una introducción de guitarra y batería que estremeció el coliseo. “Shots”, el más reciente sencillo de su segundo álbum, “Smoke and Mirrors”, fue la primera de un total de 18 canciones que ofreció la banda a un entusiasmado público, compuesto en su mayor parte por mujeres y adolescentes.

“¿Cómo están, Puerto Rico?, preguntó el energético vocalista Dan Reynolds, quien no paró de interactuar con el público entre canciones.

“Trouble”, de ese mismo álbum, fue la segunda canción de la noche. Al finalizar, Reynolds saludó al público en español, a lo que los miles de fanáticos presentes reaccionaron con gritos ensordecedores.

“Me fui a dar una vuelta en bicicleta en Puerto Rico, conocí mucha gente extraordinaria y probé excelente comida. Estoy muy agradecido por su hospitalidad”, declaró Reynolds antes de interpretar un cover de la canción “Forever Young” del grupo alemán, Alphaville. El público no tardó en reconocer la canción y unirse al vocalista, cuya voz en vivo suena muy similar a su voz de estudio.

“Smoke and Mirrors”, canción que dio título al álbum y a esta gira de conciertos, fue la primera canción pesada del set y proveyó el primer solo de guitarra de la noche.

Luego de un intercambio de melodías con el público, el vocalista pidió que por favor cantaran con él la próxima canción. “Uno, dos, tres, cuatro”, gritó Reynolds en español antes de comenzar a tocar “Polaroid”, del más reciente álbum de la banda.

Si todavía estabas sentado en este punto, la banda se aseguró de cambiar esto con un “jameo” que sirvió de transición para la pesada “I’m so sorry”, tema que puso al público en arena a brincar.

Reynolds aprovechó un merecido descanso para introducir a su banda de una manera muy jocosa.

“El baterista se quemó con el sol en una de sus playas”, bromeó el vocalista de 27 años antes de invitar al público a bailar con él mientras tocaban “Summer”, momento que Reynolds aprovechó para bailar al ritmo del sonido tropical de la canción.

Luces amarillas y visuales de oro líquido proyectados en las pantallas de fondo acompañaron a la banda durante “Gold”, segundo sencillo de la producción discográfica “Smoke and Mirrors”.

Un medley de “Bleeding Out”, “Monster” y “Warriors” abrió paso a “Demons”, una de las mejores recibidas por un público que vocalizó junto a la banda de principio a fin.

Los ánimos se calmaron un poco con la balada “Dreams”, pero una introducción de guitarra eléctrica antes de “Hopeless Opus” anunciaba el fin de un corto descanso.

El guitarrista Wayne Sermon reemplazó su guitarra eléctrica por una acústica para el tema “Release”, la última balada de la noche.

Temas populares como “On top of the world”, Friction” y “I bet my life” prepararon al público para “Radioactive”, la canción más anticipada de la noche y con la que cerraron el set tras un impresionante solo de percusión en el que la banda completa abandonó sus usuales instrumentos para azotar la batería y otros tambores que hicieron retumbar el coliseo.

Como es tradición, un público muy satisfecho pedía una canción más, a lo que la banda respondió con “The Fall”, última interpretación de la noche, para la cual Reynolds retornó al escenario con una bandera de Puerto Rico en sus manos.

 

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