En Aumento los Robos y Asesinatos de Oficiales de Seguridad Privada

San Juan, Puerto Rico – La crisis social y económica que sufre Puerto Rico ya ha comenzado a tener una repercusión directa en nuestro entorno. En las últimas semanas se han reportado delitos que antes eran inusuales o poco recurrentes, tales como el caso de una mujer con sus hijos que se roba chuletas de un supermercado, el robo de un camión cargado con papel sanitario, el robo de 30 cabezas de ganado en una finca en Guánica y así por el estilo.

La continua ola de atracos en los establecimientos comerciales no se detiene. Un punto preocupante en este asunto es la impunidad y violencia con la que muchas de estas personas responden cuando son atrapados. En el caso de nuestro campo de seguridad privada hemos notado un aumento alarmante en agresiones contra los Oficiales de Seguridad, al igual que un incremento de asaltos a los oficiales para robarle sus armas de fuego. En menos de tres meses, igual número de agentes han sido asesinados. El móvil que se ha determinado es el de robarles su arma de fuego.

Otra gran cantidad de oficiales han sido igualmente víctimas de este delito -para robarle su arma de fuego- pero han tenido mejor suerte y no han sido asesinados. En lo que va de esta semana 2 de nuestros oficiales han sido víctimas de robo a mano armada para quitarles sus armas de fuego y un tercer oficial de otra compañía sufrió la misma situación. Esto es un tema que requiere una atención especifica de las autoridades a los efectos de poder establecer estrategias y legislación que reconozca estos delitos con mayores agravantes que los de un ciudadano común.

Igualmente urge llevar un mensaje de prevención y orientación a la comunidad en lo concerniente al art. 184 del Código Penal – (Ratería o hurto de mercancía en establecimientos comerciales) – que establece que aunque es un delito menos grave si es convicto por una segunda ocasión se expone a una pena de 3 años de cárcel. Esta modalidad está creciendo rápidamente y demuestra el gran deterioro social. Muchos de estos delitos no son denunciados o procesados por lo que no van a las estadísticas oficiales de la policía.

Los comercios y empresas privadas deben estar alertas a los cursos de acción a seguir en esta crisis, ya que una consecuencia altamente probable es el aumento en la vulnerabilidad de los comercios y el incremento de delitos por personas que tradicionalmente no delinquen, pero en medio de la justificación de su necesidad, dan un paso adelante en la conducta criminal.

El país se enfrenta a una de las peores crisis sociales y de seguridad en la historia conocida. Los ciudadanos deben hablar de la situación de seguridad presente y futura con sus familiares y allegados. Se deben organizar grupos comunitarios debidamente orientados y encaminados a lograr un clima de prevención en sus comunidades.

Debemos verificar si la seguridad de nuestra casa cumple mínimamente con la protección adecuada para evitar ser víctimas. Debemos estar pendientes a nuestros padres y envejecientes en cuanto a su seguridad. Oriéntelos sobre la situación actual y cuán cuidadosos deben ser en su residencia. No olvidemos que muy recientemente hemos sido informados de crímenes en contra de esta población, una altamente vulnerable. Los robos domiciliarios igual son un delito que se mantiene alto y preocupa grandemente a la ciudadanía.

Es menester evitar discusiones en la calle por asuntos tales como estacionamientos, tráfico, etc. El país está emocionalmente afectado y las consecuencias de esto impactan directamente la seguridad. Los efectos emocionales del país en relación a esta situación económica ya se están reflejando en un alza notable en los delitos tales como, agresión, violaciones por la fuerza y robos domiciliarios. Nadie puede negar que estamos en un país mucho más violento que años atrás.

  • Este es un escrito de Luis A. Pagán, MA, quien es un experto en seguridad que cuenta con más de 25 años de experiencia en el campo de Seguridad, tanto en el sector privado como en el gubernamental. Es egresado de la Academia Nacional del FBI en Virginia, fue agente especial y subdirector del NIE, Director de Seguridad Departamento de Corrección y Rehabilitación y actualmente es gerente general de G4S Secure Solutions en Puerto Rico. Info: 787-961-2044 y luis.pagan@pr.g4s.com.

 

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